Cómo fijar el precio de las impresiones 3D para obtener beneficios: La guía completa
Esta es la pregunta que más me hacen: "¿Cuánto debería cobrar por esta pieza?". No hay una única respuesta correcta, pero sí hay un método correcto — y la mayoría solo calcula la mitad. Pesan la pieza, multiplican por el precio del filamento por gramo, y a eso le llaman precio. Seis meses después, no entienden por qué su negocio "rentable" apenas cubre la factura de la luz.
El problema casi nunca es un error de cálculo. El filamento es simplemente el coste más barato y visible de todo el proceso, así que es en el que todos se fijan. La electricidad, tu propio tiempo, la impresora desgastándose poco a poco, la pieza que acaba de fallar al 80% — esos costes son igual de reales, solo que es fácil olvidarlos porque nadie te manda una factura por ellos.
Esta es la fórmula que yo mismo uso, dividida en seis partidas que sí se pueden calcular.
La fórmula básica para fijar el precio
$$\text{Precio Final} = \text{Coste de Material} + \text{Coste de Energía} + \text{Coste de Mano de Obra} + \text{Amortización de Impresora} + \text{Buffer de Riesgo de Fallo} + \text{Margen de Beneficio}$$
Seis variables. Si te saltas alguna, estás subvencionando a tu cliente sin darte cuenta.
1. Coste de material
La parte más sencilla, con una trampa: pesa todo el trabajo de impresión, no solo la pieza. Soportes, balsas, torres de purga y el filamento desechado en cada cambio de color salen de la misma bobina que pagaste.
FDM: $$\text{Coste de Material} = \left( \frac{\text{Precio de la bobina}}{\text{Peso de la bobina (g)}} \right) \times \text{Peso de impresión (g)}$$
Una bobina de 1 kg de PLA a 22 € sale a 0,022 €/gramo. El slicer dice que el trabajo completo (pieza + soportes) pesa 150 g, son 3,30 € solo en plástico.
SLA: $$\text{Coste de Material} = \left( \frac{\text{Precio de la botella}}{\text{Volumen de la botella (ml)}} \right) \times \text{Volumen del modelo (ml)}$$
Un litro de resina estándar a 45 € son 0,045 €/ml. Un modelo de 50 ml cuesta 2,25 € solo en resina, antes de abrir siquiera la botella de IPA.
2. Coste de energía
Las impresoras no consumen una potencia constante — una cama caliente a 60°C tira mucho más que el calentamiento de la boquilla en reposo — pero para fijar precios, una media de consumo durante toda la impresión es suficientemente precisa.
$$\text{Coste de Energía} = \left( \frac{\text{Potencia media [W]} \times \text{Tiempo de impresión [h]}}{1000} \right) \times \text{Tarifa eléctrica por kWh}$$
Una impresora FDM de escritorio típica consume una media de 150 vatios. Para una impresión de 10 horas a 0,21 €/kWh:
$$\left( \frac{150 \times 10}{1000} \right) \times 0{,}21 = 1{,}5 \text{ kWh} \times 0{,}21 = 0{,}32 \text{ €}$$
No es mucho por impresión, pero si tienes varias máquinas funcionando todo el día, se nota en la factura.
3. Coste de mano de obra — lo que casi todos se saltan
Aquí es donde la mayoría de los aficionados que empiezan a vender pierden dinero sin notarlo. El tiempo de la máquina parece "gratis" una vez arranca la impresión, pero tu tiempo no lo es, y se divide en dos fases:
- Preparación — laminar el archivo, nivelar o limpiar la cama, cargar el material, iniciar la impresión. Normalmente 10–20 minutos.
- Postprocesado — quitar soportes, curar resina, lijar, pegar, pintar, empaquetar. Cinco minutos para una pieza sencilla, varias horas para una miniatura pintada.
Define una tarifa por hora realista para ti mismo — no el salario mínimo, sino lo que tu tiempo realmente vale — y cóbrala. Media hora a 15 €/hora son 7,50 € añadidos al precio. Si eso te parece mucho comparado con el coste del material, suele ser señal de que el material nunca fue el verdadero gasto principal.
4. Amortización de la impresora
Las impresoras se desgastan. Las boquillas se obstruyen y erosionan, las correas se estiran, los ventiladores fallan, las camas se deforman, y en las impresoras de resina la pantalla LCD tiene una vida útil de exposición UV limitada. Nada de esto es mantenimiento opcional — es la máquina consumiéndose a sí misma poco a poco, y ese coste pertenece al precio.
$$\text{Coste de Amortización} = \left( \frac{\text{Precio de compra de la impresora}}{\text{Vida útil estimada (h)}} \right) \times \text{Tiempo de impresión [h]}$$
Una impresora de 500 €, pensada para unas 5.000 horas de uso, se amortiza a 0,10 €/hora. Una impresión de 10 horas carga 1,00 € de amortización — invisible hasta el día en que el hotend se estropea y recuerdas para qué estabas cobrando eso.
5. El buffer de fallos
La impresión 3D no es fiable al 100%. Las camas pierden adherencia, el filamento se enreda, una boquilla se obstruye a las tres horas, la luz parpadea. Si no cobras por los fallos, cada impresión fallida sale directamente de tu margen en las que sí funcionan — y si dejas impresiones corriendo sin supervisión por la noche, eso pasa más de lo que querrías.
El estándar de la industria es un buffer del 10–15% sobre la suma de material, energía, amortización y mano de obra. Con un coste base de 15 €, son 1,50 € extra reservados para absorber la impresión que no llega a buen puerto.
6. Margen de beneficio
Último paso, y no es lo mismo que tu tarifa por hora (esa ya está cubierta en el punto 3). Esto es el dinero que se queda en el negocio — para la siguiente impresora, para los meses flojos, para que todo esto tenga sentido.
- Pedidos de hobby o para amigos: 20–30%
- Ventas comerciales B2C (Etsy/Shopify): 50–100%
- B2B / prototipado rápido: 100–200%+, porque la rapidez y la precisión se pagan
Calcular esto a mano cada vez cansa rápido
Creé 3D Costify porque hacía estos seis cálculos a mano en cada presupuesto y terminé harto de repetirlos. Sube un archivo G-code o STL y la herramienta extrae automáticamente el tiempo de impresión y el peso, aplica tu tarifa eléctrica y el perfil de tu impresora, calcula la amortización y, si vendes en Etsy o Shopify, resta sus comisiones para que tu margen objetivo sobreviva realmente a la transacción.
Es gratis, funciona en el navegador, y tus archivos nunca salen de tu dispositivo. Prueba la calculadora y comprueba cuánto te costó de verdad tu última impresión "rentable".